martes, 7 de abril de 2009
Once
Lo que suena es... falling slowly, hace parte de la banda de esta película que fue selección del Sundance festival en el 2007. La estoy buscando, no la he visto, pero aun sin haberlo hecho la recomiendo.
lunes, 30 de marzo de 2009
Columna Enmarihuanada

Por Héctor Abad Faciolince
Acabo de fumarme un puchito de marihuana. Los miles y miles de libros de mi biblioteca, de todos los colores, están bailando conmigo.
Es como si los hubiera leído a todos y me saludan de lejos, moviendo las páginas como viejos amigos. No sé por qué, miro a mi novia y se me parece a Nefertiti; casi nunca la había visto tan bonita. Yo sé que los libros no bailan y que mi novia no es Nefertiti; pero verlos bailar y verla como Nefertiti es una experiencia bonita. Irreal, pero bonita.
Daniel Pacheco, columnista de este periódico que valientemente se declara consumidor de drogas, nos está invitando, antes de que prohíban la dosis personal, a que hagamos una manifestación portando “una dosis de personalidad”. Yo espero poder asistir y pienso llevar una soga. Es la soga con la que podría ahorcarme, pero con la que espero no tenerme que matar. Quiero tenerla a mano, por si me da la gana, nada más. Porque ni Uribe ni Uribito, ni Palacio ni Palacito, me lo pueden impedir.
Prohibir el porte y el consumo personal de marihuana o de cocaína, para que no haya drogados, será tan eficaz como prohibir las cuerdas y el matarratas para que no haya suicidas. Si uno se quiere matar y no encuentra cuerdas, se busca un precipicio o se cuelga de un bejuco. Lo que defendemos quienes defendemos la dosis personal es la libertad. La libertad, incluso, para jodernos la vida, si la vida nos jode y nos la queremos joder.
Hacía años que no me fumaba un porrito de marihuana. Me la consiguió un amigo; empacada al vacío, punto rojo de la Sierra Nevada de Santa Marta. De lo mejor del mundo. En Ámsterdam la venden carísima. Tengo sed; tengo los ojos rojos. Acabo de poner las Variaciones Goldberg, de Bach, tocadas por Glenn Gould. Siempre me ha parecido, estando sobrio, que es una música celestial. Ahora, con el efecto del punto rojo, me parece que he llegado a un paraíso musical superior.
Cojo un viejo libro que me estaba saludando mucho. Es de un autor inglés consumidor de opio. Dice algo muy interesante. Dice que cuando uno consume opio comprende que “lo único real es el dolor”. No voy a probar nunca el opio; no debo. He estudiado y sé que produce una adicción irrefrenable. Si no la produjera, probaría también opio, pero la educación me dice que no lo debo hacer.
No fumo tabaco, por el cáncer. Si Uribe y Uribito prohibieran por completo el cigarrillo, me pararía frente al Palacio (y frente al Palacito) a fumarme un Pielroja, dos Pielrojas, cien Pielrojas. Dice Nefertiti que ella no confía en aquellos que no se toman ni un trago. Algún demonio muy hondo tendrán que ocultar. Si Uribe y Uribito prohibieran el alcohol (con lo que les gusta), me conseguiría una botella de ron de contrabando y me haría encanar.
Cuando prohíban la dosis personal, por la pica, me voy a parar a fumar marihuana en la puerta de la Catedral. Para que me lleven, obligado, donde un policía y donde un psiquiatra. Le mostraré al psiquiatra todos los libros que he leído, todos los libros que he escrito, toda la música que he oído y todos los cuadros que he visto con la percepción exacerbada por la droga. Y si quieren, que me encanen. Si me encanan, llevaré una cuerda. Si me quitan la cuerda, llevaré los cordones de los zapatos. Si me quitan los zapatos, dejaré de respirar. Para qué respirar donde no hay libertad.
Creo que ya se me pasó el efecto. No creo que me haya hecho ningún daño. El que se sienta dañado por mí, que arroje la primera piedra. Adiós, me voy p’al cuarto a dormir con Nefertiti. Bien comprendo la envidia que les da.
martes, 25 de septiembre de 2007
A propósito de un logo recientemente diseñado
La China, esa gran cultura, aún desconocida para nosotros, puede enseñarnos bastante acerca de lo que puede llegar a ser el lenguaje para un pueblo. Entre sus antiguos habitantes siempre se trabajó por que en los elementos sonoros y gráficos, con sus ritmos y sentencias, resplandeciera la eficiencia propia de los símbolos. De este modo, la expresión gráfica y el fonema certero aunque delicadamente pronunciado no representan otra cosa distinta que el pensamiento del modo más directo y fiel; y esta representación concreta impone, de una buena vez, el sentimiento de que expresar no es evocar, sino realizar... realizar el pensamiento.Puede decirse, entonces, que escribir (como hablar) en chino; consiste más en preocuparse por LA EFICACIA, que obedecer a la necesidad de manifestarse de un modo 'intelectual' por decirlo de alguna manera.
Recuerdo entonces las palabras que nacen de las entrañas, el origen sensible que muchas de ellas en nuestros dialectos aún tienen y pienso que vale la pena reparar en la realización y el poder que muchas guardan. Son como un sable, o igual pueden ser la mayor caricia que podamos ofrecer o recibir.
Wang Hsi-chih (303-361), considerado por muchos como el mayor calígrafo de todos los tiempos en China dijo lo siguiente sobre el arte de la escritura:
Es agradable ver como alma y cuerpo (que resultan siendo lo mismo a la hora de escribir...) se conjugan y arman el impulso de la escritura que, en cierto modo, pone en acto un algo interior que fluye al natural y que queda manifiesto en bellas formas, las cuales funcionan como algo más que letras o signos. Allí radica un poco la diferencia.
Nota: Achaque (del árabe 'atsakkà, que es queja y enfermedad a la vez) Íngrimo (del portugués ingrime, que conjuga el desamparo y la completa soledad) Turma (que literalmente viene del latín turma, que no es otra cosa que el testículo) y así pachorra, enagua, miriñaque, cuchuco, chancuco, chandoso, chanda, chimba... palabras que a lo mejor no todas sean reconocidas por la real academia, pero que traen fuerza al ser pronunciadas.
martes, 28 de agosto de 2007
La balsa de la medusa
Gorgona, isla llena de vida, enclavada en el pacífico sur de Colombia, recibe su mítico nombre gracias al conquistador Francisco Pizarro, pues su abundancia de serpientes le recordaba a las diosas griegas (Las Gorgonas eran tres monstruos: Esteno, Euríale y Medusa. Las tres eran hijas de las divinidades marinas Forcis y Ceto. De las tres, sólo esta última era mortal, pero era considerada la Gorgona por excelencia)
Esta isla fue declarada Parque Nacional Natural en 1984, después de una oscura época en que fue utilizada como prisión, al mejor estilo de Alcatraz en la bahía de San Francisco o las colonias penitenciarias de la Guyana Francesa.
Pues allí, en ese mágico lugar la cita se dió. Fuimos privilegiados de poder ver algunas ballenas con sus recién nacidos, de hecho estos pequeños ballenatos eran los que más se dejaban ver pues no hacían otra cosa distinta a saltar y aletear de un lado para otro bajo la supervisión de sus gigantes padres y madres. Más de una vez, en medio de nuestras salidas de inmersión aparecieron descaradamente y fue así como pude tomar algunas fotos con mi vieja pentax.
Para ser la primera vez no estuvo mal, el resto de imágenes se han quedado en mi memoria y en mi espíritu, sobre todo aquellas que mis ojos contemplaron a muchos pies de profundidad en medio del solemne y majestuoso mar pacífico: Tortugas, mantas diablo, Morenas, cientos de especies de peces; corales, tiburones aletiblancos… pero sobre todo ese sonido encantador que nos acompañó varias horas mientras buceábamos, el canto inconfundible de las ballenas. Creo que fui hipnotizado, estuve tres días en trance, tomé muy pocas fotos y aún, no logro reponerme de esa mágica e indescriptible experiencia que muy posiblemente sigue resonando en mis noches de sueño...
viernes, 17 de agosto de 2007
Only a Human
Soy sólo un ser humano
nacido para cometer errores
para ganarle cada vez menos miedo
a la muerte
Soy tan solo un ser humano
capaz de reir al momento de llorar
y con la inclinación a llorar por cualquier pinche alegría
Frágil como cualquier cosa frágil sobre este planeta
y fuerte, en tanto encuentra razones para serlo
Soy humano, en este lapso de tiempo me muevo
humano, humus, tierra
al fin y al cabo,
polvo al viento.
miércoles, 8 de agosto de 2007
¿Qué le dice a Usted?

A propósito del Dia internacional de los pueblos Indígenas
9 de Agosto
¿Qué le dice a usted, que 1.300 miembros de la comunidad Awa en el departamento de Nariño (sur de Colombia) estén confinados a caminar y vivir en medio de cientos de minas antipersona sembradas a lo largo y ancho de su territorio? ¿O que 220 familias Nukak Makú, uno de los últimos grupos nómadas del planeta, quienes emigraron de sus territorios ancestrales ante amenazas de grupos armados, hoy se encuentran en San José del Guaviare dedicados a la mendicidad y a la prostitución? ¿O que sitios sagrados del pueblo Kogui, en la Sierra nevada de Santa Marta (como Jukulwa), estén siendo invadidos por megaproyectos de construcción portuaria que se adelantan sin ningún respeto a su autonomía y patrimonio; proyectos que más allá de de los daños ecológicos, afectan un sistema organizativo y de gobierno que aún se mantiene vivo entre sus legítimos habitantes y que depende ante todo de una lógica de equilibrio, cultura y autonomía política sobre territorios que se encuentran bajo su natural custodia?
Son más de 1,3 millones de indígenas los que aún siguen presentes en cada uno de los rincones de nuestro país; muchos de ellos conviven con nosotros fuera de sus lugares de orígen, en las grandes y medianas ciudades, en búsqueda de medios que les permitan entrar a la lógica de mercado y cultura establecidas, este es uno de los modos como cerca de 18 etnias están en riesgo de desaparecer.
Aunque mucho de su aspecto, costumbres, palabra y creación nos parezca algo exótico o ajeno, vale la pena pensar si este es un día para celebrar, conmemorar, reclamar, re-flexionar o actuar. Y todo esto... ¿Qué le dice a Sumerced?
martes, 7 de agosto de 2007
sábado, 21 de julio de 2007
eter eum en dialectos
¿A dónde vais pequeño caminante sin nombre,
a donde vais sin haber estrenado tus sueños?
Vamos, yo te invito... es hora de morir dignamente
si aún guardas temores, temo decirte que no sos digno,
pero si sos capaz de levantar tus ojos y entrar en el ocaso...
¡Vamos, yo te invito! la eterna noche será tu cómplice.
Quisiste tocar la belleza a manos llenas
quisiste saber lo que el verdadero amor era
y te estrellaste contra el cielo oscuro de la cotidianidad
pequeño caminante, pequeña ambición...
pues amor, verdad y belleza
como espejos rotos, palabras vacías y grises insomnios
pasearon entre tus días, cada uno por distinta senda.
¿Ya de qué sirve que me cuentes tu historia?
ahora, que ni la ola de los recuerdos queda...
ahora, que se me ahoga la memoria en un mar de bits,
¿ya de qué sirve... saber que every-thing era no-thing
que tus ganas de ser some-body
provenian precísamente de tu ser no-body?
No temas, pequeño caminante, de haberte sentido
un poco de mejor calaña... Tú, a ciencia cierta sabes...
que detrás de cada semilla aniquilada, hay un toque
de noble prepotencia en virtud de la raza mejorada...
Y en eso, nadie se engaña.
Las noticias y los diarios mienten
ninguno de ellos sabe...
que debajo de estas tierras fumigadas
plagadas de reinas, traquetos y maromeros
hay un montón de fecundas raices, llorando rios
sembrando mares amarillos y verdes...
Carnavales y demonios que danzan al son de la risa
duermen cobijados con el periódico de la nausea y la tristeza
y se levantan en lunes de lluvia y brisa cortante
para enfrentar una vez más el terror de la prisa.
Vamos, yo te aviso...
La paz de los sepulcros no será precisamente
la paz otorgada, a aquellos que se atrevieron o dicen aún creer en el amor.
No, la paz de los recuerdos será dada por una canción desentonada
cancion triste, coja, hecha de retazos y acetatos rayados...
Esas son las autenticas primicias de un gran mausoleo,
que como templo se construye
a punta de huesos, boñiga y herrumbre.
¿De qué nos sirvió tejer una tarde de dedos ensangrentados,
de qué sirvió hacerse a una lampara mágica plena de luces?
Bien sabiamos, pequeño caminante, que la ventana debería abrirse
para que los dioses marcharan.
Tu y yo, pequeño caminante sin nombre, fuimos autores intelectuales
del perfecto asesinato, autores de hojas que quedaron en blanco
impecable asesinato, nobles suicidas, palabras no dichas...
si quieres llamarlo con un apelativo más elegante, estirado, in fashion
llamémosle Zepuku, le suicidant o sich umbringen.
Palabras de las que en éste último cortejo
sólo queda claro un eres tu, e un sono Io
eterno rezo,
eterna advocación
Era todo tan sencillo,
quizás o a lo mejor decir más o menos:
nous sommes
¿A dónde vais pequeño caminante sin nombre,
a donde vais sin haber estrenado tus sueños?
Vamos, yo te invito... es hora de morir dignamente
si aun guardas temores, temo decirte que no sos digno
pero si sos capaz de levantar tus ojos y enfrentar el amanecer
¡Vamos, yo te invito! la eterna noche será algo salvado y aun por ver
¿De qué huyes ...o a qué le huyes?
¿de que te quiera el querer?
Si es así, si es que huyes...
no quiero que seas tu quien ponga la lápida a mi tumba
El aliento de Venus es capaz de crear o destruir
En cualquier caso, prefiero ser de su voz ceniza
antes que rosal de aroma olvidado.
Al fin y al cabo,
si por casualidad, mi viejo e itinerante amigo
esta noche es de nosotros,
si esta noche se te quedara enredada
en el destiempo y los azares... por lo menos una fibra de tu capa
yo te digo, yo te invito: Por favor quédate conmigo aquí
permanece aquí, no te vayas nunca más.
pues con la noche o sin ella
con la muerte o sin ella
con tu tierra o sin ella
siempre fue posible
sacar de cada piedra
un rio que es camino...
Un camino que es el Sol.
domingo, 3 de junio de 2007
Acaso ocaso


El Temblor de la niñez
su miedo
resuena en los ecos del pasado
o mejor, desde ellos.
Se filtra en el alma
como una interminable fila en procesión
de vientos helados
se filtra
como dolor que congela el alma
Hay un canto, quedo y lejano
que llora la ausencia
de la vida que se fue,
que llora la presencia
de la que ahora no queda
Es el lamento del des-lugar
del des-amparo
Las lágrimas de sangre se revierten
y la mano que ya no implora
es el principio de lo que muere
es la victoria del cruel asesino
Niño, ¿dónde está mi niño?
¿acaso alguien lo ha visto?
Acaso,
¿He de buscarlo en el reino subterráneo
aquel mundo,
en donde las paredes de las casas son tan viejas
que son capaces de hablar?
Acaso,
¿He de buscarlo en lo profundo del bosque
aquel bosque
en donde los insectos cantan tan fuerte
que se convierten en estrellas?
Tan solo una mirada cómplice he encontrado
y es apenas una promesa
pues entre ella y yo se interpone un secreto
que teme por la verguenza
Acaso...
Babel label

En el principio de los tiempos
cuando no eramos presos
de nuestro propio lenguaje
eramos capaces de reir...
reiamos para enamorar,
reiamos para pensar,
reiamos para solucionar
nuestros conflictos
eramos capaces de sacar a bailar
al más sucio de los odios
tan solo riendo
En el principio de los tiempos
cuando el número no era código
capaz de despertar bombas
y adormecer a los sabios
nos reuníamos en la noches
para contarnos historias
para escuchar...
eso que hoy nos parece es el silencio
En el principio de los tiempos
cuando aún no nos deslumbrabamos
con el espectáculo virtual
que todo lo desvirtúa
los hombres y las mujeres
danzabamos al desnudo
sobre la paz que es faz
armonía de la madre tierra
danzabamos, sin reparo
cantabamos sin pudor
En el principio de los tiempos
cuando no sabiamos de Dios ni religiones
lo sagrado habitaba cada arbol
cada estrella, cada gota
cada suspiro, cada minuto
cada promesa, cada duda
cada palabra, cada silencio...
Pero el diablo es sucio y también sabio
porque es viejo como el tiempo
y le mostró al hombre aquel rostro tan familiar
ese rostro fugaz pero escalofriante...
El diablo descubrió el rostro del temor
La tierra tembló
la manzana fue perdición
las lenguas habitaron en babel
la faz diluvió
el templo se derrumbó
el cuerpo se llenó de mácula
y por fin...
el séptimo sello se abrió